jueves 12 de noviembre de 2009

La Agenda de la Historieta Peruana



Una muy buena noticia como muchas que han ido sucediendo durante este año para la Historieta Nacional. La editorial Contra Cultura de Benjamín Corzo anuncia la aparición de La AGENDA 2010 DE LA HISTORIETA PERUANA. En ella encontraran a cincuenta de los mas destacados cultores de la Historieta, Caricatura y Humor Gráfico,en sus páginas se incluyen imágenes de hitos históricos de la historieta peruana y párrafos explicativos del libro inédito de Mario Lucioni "Historia de la historieta peruana", la carátula y contracarátula esta engalanada con ilustraciones de Juan Acevedo hechas especialmente para la ocasión. La Agenda nos cuenta Benjamín; " intenta expresar y apoyar esa sinergia que hoy se expresa en nuevos y mayores espacios para la historieta y en eventos como el del 12 de Setiembre, día de la historieta peruana."La AGENDA 2010 DE LA HISTORIETA PERUANA se presenta en la Feria del Libro Ricardo Palma, del 27 de Noviembre al 10 de Diciembre en el Vértice del Museo de la Nación, y estará a la venta en los stands 97-98 de la librería Contracultura, en su local de la Av. Larco 986, Miraflores y en las principales librerías y autoservicios del país.

Los recomendados: Marco Mono de Carlos Trillo y Enrique Breccia


Por Gabriel Zárate

Marco Mono, viajante errabundo, vendedor de ilusiones es un típico antihéroe cínico y falto de escrúpulos que vagabundea en un universo cruel y surrealista y sobrevive a costa de ingenio y picardía. Empleando un fuerte humor corrosivo en sus estrambóticas aventuras se construye una alegoría sobre el absurdo de la condición humana, desplegando recursos lúdicos y experimentales. Nada se salva en esta fabula moral sobre “la imbecilidad humana”, ni siquiera los propios autores que terminan parodiándose a sí mismos como sujetos de ficción en un mundo de pesadilla. Esta edición integra, muy pulcra y cuidada, publicada por Javier Doeyo, recopila la totalidad de las aventuras. Ha sido largamente esperada y reclamada por muchos fanáticos y trae un prologo del autor que reproducimos a continuación:

Marco Mono es un indeciso. Está entre la hipocresía y la maldad sin culpa. Le es fácil averiguar donde la conviene más estar. Aún después de la muerte, miren lo que les digo. Como la historieta se empezó en 1979 para una revista de ciencia ficción de Ediciones de la Urraca llamada El Péndulo, tiene elementos de ciencia ficción en esos mundos extraños que, como de costumbre están en este y acá cerquita nomas. Y como después paso a Hurra, de la misma editorial que era una revista de rock, van a encontrar por ahí alguna guitara eléctrica. No duró mucho, no la leyeron demasiados, tenía algunos chistes internos que hoy ni siquiera yo entiendo muy bien y aparecían Sacccomanno, Cascioli, nosotros los autores… Les adelanto una: acá el mal (con minúscula) siempre triunfa.

Carlos Trillo.

lunes 9 de noviembre de 2009

Conferencia de Quino en la Feria Internacional del Libro 2009 en Lima-Perú, parte 3



Grabado por Vladimir Velásquez
Transcrito por Gabriel Zárate

¿Cómo sería Mafalda ahora? : Un poco la misma cosa, que todo funciona mal, que las guerras, el planeta y hoy día seria igual, eso es lo terrible. Cuando me dicen ¿porque no la vuelvo a dibujar? ¿Para qué, si parecen dibujadas ahora?

La literatura y el cine: Siempre he sido un mal lector y muy desordenado. He mezclado, de jovencito, literatura de un tipo Julio Verne, con literatura rusa, con Shakespeare. Todo muy mezclado y mal. Borges es un tipo que me costo muchísimo llegar a pescarle su sentido del humor. Al principio no lo entendía, hasta que me di cuenta que él es un gran fabulador, inventa cosas y sobretodo tenía un sentido del humor extraordinario. Es otra de las cosas que recomiendo siempre: Que uno lea todo lo que pueda y todo lo que no pueda también. Cortázar fue muy importante en esos años, en la Argentina en los años 60s ,70s. Lo que nunca he podido saber es hasta qué punto yo estoy en deuda con la litertura. Me doy cuenta que he tenido mucha más influencia del cine que de la literatura, tal vez porque el cine es una historieta que pasa a una velocidad mucho mayor. Pero a fin de cuenta si, son imágenes en cuadritos. Del cine he sacado mucho, de la literatura no me doy muy bien cuenta cuanto pude haber sacado. Supongo que sí, que me ha ayudado mucho desde el momento que la literatura no te da las cosas masticadas, te va citando cosas y todo: el paisaje, como están tejidos los personajes, todo eso se lo tiene que imaginar uno. Eso si por supuesto. ¿Qué es lo que tendría de malo la tv hoy? que te da todo masticado, no pretende que pienses nada, porque ya todo va pensado por otro.

El sentido del humor: Yo que vengo de una familia de andaluces con mucho sentido del humor y no supe darme cuenta del sentido del humor de Borges, por leerlo mal, hasta no esforzarme en leerlo. Si, el humor se forma, pero creo que uno ya trae bastantes elementos consigo. En mi familia mi tipo Joaquín y mi abuela tenían muchísimo sentido del humor.

La última publicación: Mi último libro que se llama La aventura de comer, es más un libro de política social. A mí lo que me molesta mucho en este momento es justamente la falta de autenticidad de la comida, todo lo que sea transgénico y cultivos. Me indigna mucho por ejemplo que pueblos que vienen cultivando un grano desde hace miles de años de pronto aparezca una empresa norteamericana que registra la patente y a partir de ahí los campesinos tienen que pagar la patente a los laboratorios para cultivar una semilla que siempre existió. Esas cosas me indignan muchísimo, además esas cosas están hechas con tan mala leche que esas semillas no se reproducen, sino están pensadas y manipuladas para que si quieren plantarlas para la próxima cosecha no se reproduzcan. Tienen que comprar nuevas semillas para la próxima cosecha. Más que libro de gastronomía está referido a este tipo de cosas. La aventura de comer es porque uno va a comer a un sitio y no sabe muy bien lo que le están dando de comer. Un ejemplo para mi muy importante son los tomates, al que tiene gusto por los tomates siempre le dicen que por ahí hay un pueblito, no sé dónde, que todavía los cultivan. Antes uno en el mercado los compraba, no había que hacer tanta investigación para comerse un tomate bueno. Uno va al supermercado y encuentra por ejemplo: langostinos envasados y busca cuando han sido envasados, hasta cuando vence y no tienen fecha. Hay unas barbaridades así y lo peor es que nadie controla nada, en la Argentina por lo menos no. Antes había un instituto que controlaba todo y ahora no se si ha desparecido o es una figurita que ahí esta y no hace nada.

La sopa: La sopa representaba lo que a uno le obligan a hacer, como era la imposición de comer sopa. Cuando uno no tiene ganas de comer sopa, te tienes que comer la sopa. Yo la tomo un poco como referente a los regímenes militares que teníamos en toda América Latina. Es como la música: ¿porque uno tiene que estar escuchando la música que se le ocurre al señor que pone la música en los supermercados o en los centros comerciales? Entonces te dicen: ¿Pero cómo, no te gusta la música? La música me gusta mucho, pero la que quiero escuchar yo en determinado momento.

Los dibujos por computadora: Para el que los sabe manejar y lo hace bien, me parecen muy bien. Yo soy analfabeto completamente, no me opongo. Creo que se pierde siempre un poco la sensibilidad de la línea, pero tampoco se puede estar rechazando el porvenir y parece que el porvenir va a ser eso.

Humor y censura: En países con censura así como la que hemos tenido es cierto que por lo que decía Mafalda a un militar en la Argentina se le dio por decir “bueno lo dice una nena, no importa tanto”. En Chile la prohibieron y en Bolivia también. Creo que la censura es mucho más avispada de lo que uno cree. Por más que uno recurra a trucos tampoco la dejan pasar. En Argentina el problema es que nunca hubo una censura oficial, eran los secretarios de redacción los que juzgaban que dibujo podía ir o no. No como en Brasil que si había un ente de censura. Es cierto que se pueden inducir cosas como haciéndolas pasar un poco en broma y a veces pasan y otras veces no.

La política actual en América Latina: Yo siempre he desconfiado bastante de los gobiernos populistas que es un poco lo que veo que es la tendencia general que hay en este momento. Y me asusta un poco el tema. Pero no soy político, soy un dibujante de humor y nada más. Nunca he estado afiliado a ningún partido político. Siempre he preferido ser un francotirador y desde el momento en que firmo mi página me hago responsable de lo que digo en mi página, pero no me creo un orientador social ni político ni mucho menos.

Preguntas sin respuesta: Mafalda despertaba su papá durante la noche porque tenía temas que la preocupaban mucho y esperaba que su papá se los pudiera contestar, pero su papá tampoco se los podía contestar, como tampoco yo me se contestar muchas preguntas que me hago y creo que nadie tampoco me las contesta cuando las pregunto por ahí. Hay un dibujante español que se llama El Roto, buenísimo; publica en El País y el siempre tiene la virtud de meter el puño en este tipo de problemas y también haciendo preguntas. Hace poco hizo una de un señor que le está mostrando a otro una maquina que imprime el dinero y este dice: “vaya una máquina de hacer dinero, con esto se acabara la pobreza”. El otro le contesta: “Bueno, no lo crea”. Porque es cierto, es tan obvio que si hay una máquina de fabricar dinero, el dinero se reparte y ya está, se acaban los pobres y sin embargo también es una pregunta que Mafalda se la hace a su mamá: ¿Por qué hay pobres? Y bueno, ¿quien la contesta esa pregunta?, nadie, y como esa hay miles de preguntas que nos hacemos todos los días y no las sabemos responder.

Schultz y Quino: Schultz de política no se ocupo nunca. Él se ocupa más bien de la psicología, de las relaciones entre los chicos y de los celos y las envidias y los amores. Un poco lo que dijo Umberto Eco, que Charlie Brown había leído a Freud y Mafalda al Che Guevara. Si bien no la comparto del todo, pero bueno bastante razón tenía cuando lo dijo. Yo me preocupaba mas por lo que me rodeaba, pero a él lo rodeaban otros problemas. A mí que la escuela donde va Mafalda se la caigan los tornillos a los bancos, que el techo este roto, son cosas que a mí me han dolido mucho, no solo de la Argentina, sino de todos los países llamados emergentes, del tercer mundo, todas estas palabras que se inventan para disimular de lo que se está hablando. En ese sentido me he diferenciado bastante de lo que hizo Schultz. Estamos acostumbrados a que los norteamericanos nos hagan historietas con paisajes nevados, que nosotros no compartimos, con cosas de cultura de ellos como el Halloween, que lamentablemente ya veo que ha penetrado hasta en las provincias argentinas lo cual me parece una aberración, pero bueno así son las cosas.

viernes 6 de noviembre de 2009

Conferencia de Quino en la Feria Internacional del Libro 2009 en Lima-Perú, parte 2


Grabado por Vladimir Velásquez
Transcrito por Gabriel Zárate

Mafalda: Muchos años después me llamo un amigo dibujante. Me dijo que había una agencia de publicidad que para una campaña de electrodomésticos estaban buscando quien creara una familia tipo para hacer publicidad encubierta de estos electrodomésticos. Fui a la agencia. Ellos querían algo como Charlie Brown, que era una historieta que estaba muy de moda, con mucha razón por que vino a innovar mucho la historieta, si uno podía hacer algo así. Dibuje unas diez o doce tiras para esta familia que no es que tuviera que hacer publicidad de los electrodomésticos. Tenía que ser una tira de una familia a la que le pasaran cosas, tenía que ser una familia tipo con uno o con dos hijos, que si usaban los electrodomésticos no dijeran ¡que buenos que son!, solo que se viera que los modelos eran esos. La publicidad de los electrodomésticos era indirecta. La campaña fue un fracaso, no se hizo nunca y me quede con mis tiras en un cajón durante dos años, hasta que un amigo que era secretario de redacción de un semanario de actualidad política cultural y me dijo que si le armaba la pagina de humor, si tenía algo distinto. Le mostré estas tiras y me las empezaron a publicar y bueno me encontré con que tenía un personaje que no conocía y me estaban publicando, me tuve que preocupar por como es este personaje, si lo tengo que dibujar le tengo que encontrar unas características físicas determinadas. Evidentemente tuve influencia de historietas norteamericanas que de chico leía mucho. Había una historieta Nancy (Periquita) de donde saque esto del pelo abundante y luego como características del personaje : eran la época de Los Beatles, el Che Guevara, la Guerra de Vietnam, el movimiento de liberación de la mujer, era toda una efervescencia social y entonces un poco salió el personaje así porque la época era así . Al principio era Mafalda con el papá y la mamá. El mecanismo era que Mafalda leía algo o escuchaba en la radio alguna noticia e iba a preguntar porque sucedía tal cosa. Luego al número 30 o 40 de tira me canse de este mecanismo y dije “acá hay que poner otros personajes porque sino esto es un aburrimiento” y puse a Felipe que era todo lo contrario de Mafalda. Físicamente pensé si la cabeza de Mafalda es redonda, Felipe que sea un triangulo, Manolito era un cuadrado y Susanita un ovalo. Todos siguiendo figuras geométricas. Susanita es muy común como personaje, muchas chicas se van a la Universidad para conseguir novio, en aquella época era bastante común así como últimamente en Buenos Aires muchas viudas van a los cementerios a ver si encuentran otros viudos.

La familia: Con Alicia (Colombo) nos casamos en el año 60. Ella es doctora en química, pero era muy amiga de la esposa de un primo hermano mío y así nos conocimos y aquí estamos. La perdida de mis padres fue muy temprano, a mucha gente le toca. Siempre el trauma te queda para siempre. De mis hermanos sobre todo la relación con mi hermano mayor es muy cercana, que me ayudo a mí y a mi otro hermano que estudió abogacía y le pagó toda la carrera. Mi hermano mayor muy joven era empleado de banco, lo que demuestra que en esa época ganaban bastante bien. En mi casa se compraban seis revistas y mi padre para comprarse un traje tenía que buscar amigos que le firmaran un crédito a diez meses. No entiendo la economía de la época, los trajes debían ser muy caros pero las revistas no eran caras.

Anti autoritario: He sido educado en una familia republicana española entonces crítica de todo lo que sea estas disciplinas autoritarias o eclesiásticas. Todo lo que te va quitando libertad. El personaje Libertad era pequeñita porque en la Argentina hemos tenido una libertad muy pequeñita. Yo nací el año 32, dos años después del primer golpe de estado en la Argentina, nací bajo un régimen militar. Cuando llegué a Buenos Aires con mis dibujitos a recorrer las redacciones me advirtieron que dibujos sobre la iglesia no, sobre los militares no, sobre homosexualidad ni hablar. Empecé a trabajar con una autocensura que después me costó mucho sacármela de encima. La preocupación ecológica de Mafalda estaba siempre como hasta hoy, solo que no se le hace caso, al planeta se le sigue destruyendo como si no pasara nada.

La Guerra: Mi niñez, siendo de familia republicana cuando estalla la guerra civil española yo tenía cuatro años y en mi casa eso se vivió muy intensamente. Luego se acaba la guerra civil española, que la perdimos, y empieza la segunda guerra mundial. Ahí tenía ocho años y empecé a ir solo al cine y me veía todos los noticieros donde te informaban sobre la guerra, los bombardeos, los nazis, Stalin, Hitler, Churchill. La guerra me marco muchísimo, siempre la viví muy intensamente más que todas las películas de guerra que me vi cuando era chico porque la guerra era un tema que el cine lo tomaba para demostrar lo malos que eran los nazis y en ese momento como los rusos eran aliados de los EEUU ellos eran buenos y los japoneses eran malísimos. Después acabo la guerra y empezaron a invertirse los roles: los rusos eran malos los japoneses eran buenos. También lo que es la bondad o la maldad según las conveniencias del momento, a uno se le mezcla muchísimo, es otra de las preocupaciones de Mafalda: ¿Quién es bueno y quien es malo?

El dibujo: Yo trabajaba para el momento, por lo que me sorprende que las historietas que escribí hace tantos años sigan vigentes, me llama la atención. Siempre he hecho política pero nunca he querido hacerla con personajes del momento, con nombre, con caricatura física, primero porque caricatura física no sé hacer. Esa es una especie amiga dentro del dibujo humorístico. Mis dibujos están llenos de pequeños detalles, yo quisiera ser más simple. Yo he borrado mucho, trabajo siempre dibujando primero a lápiz y después paso a tinta cuando el dibujo a lápiz ha aquedado como yo creo que debe de quedar. La cantidad de veces que un ojito, que es un punto, no sale como uno quiere. Pero ese puntito es la mirada de un personaje y lo borraba veinte veces hasta que quedaba así. Yo también me pregunto ¿cómo es posible que un puntito lo tenga que borrar veinte veces hasta que me salga? ¿Por qué? Esos son los misterios y las cosas que a uno le apasionan de su trabajo. Aunque uno no quiera, uno siempre se auto dibuja y también hay días en que a uno no le salen las manos. Estoy dibujando un personaje, llego a la mano y me sale mal, a borrar todo. Esto lo digo apropósito para los chicos que dibujan, que no se angustien si no les sale un día como dibujar bien una mano. Uno a fuerza de borrar al final le encuentra la manera. Que no se sientan estúpidos si un día no les salen las manos.
El proceso creativo: Dependía de las circunstancias y del tiempo que uno tenía para entregar. Lo que pasa con esto de las entregas y a todo el que sea periodista y tenga que entregar su nota supongo que esto lo entiende muy bien: Si uno tiene tres días para entregar su trabajo, los dos primeros días no se le ocurre nada ¿porqué se le ocurre todo siempre el ultimo día? Supongo que los dos días uno lo está trabajando, pero no le sale. Son los misterios del trabajo que son las cosas lindas al mismo tiempo.
¿Cómo sería Mafalda ahora? : Un poco la misma cosa, que todo funciona mal, que las guerras, el planeta y hoy día seria igual, eso es lo terrible. Cuando me dicen ¿porque no la vuelvo a dibujar? ¿Para qué, si parecen dibujadas ahora?
(Continuará...)

jueves 29 de octubre de 2009

Conferencia de Quino en la Feria Internacional del Libro 2009 en Lima-Perú, parte 1

Grabado por Vladimir Velasquez
Transcrito por Gabriel Zárate

Fueron más de diez mil los asistentes a la primera jornada del FIL en julio del 2009 que inauguro Quino, con una conferencia de marco impresionante por el número de asistentes y el entusiasmo del público ante la presencia del mayor humorista hispanoamericano y uno de los más grandes genios de la historieta mundial.

Presentación: Hola que tal. Disculpen por el retraso pero había mucho lio de coches para llegar acá. Les agradezco la paciencia a todos. Estoy muy contento de haber vuelto al Perú, y bueno a la FIL es la primera vez que vengo, se dieron una serie de circunstancias por las cuales no pudimos venir antes y esta vez se hizo realidad este viaje y estoy muy emocionado muy contento y muy conmovido por toda esta cantidad de gente que veo que en su mayoría es gente muy joven y todo este afecto que me brinda el publico de Lima. Les agradezco muchísimo. Gracias.

El origen de la fama: Fue un fenómeno bastante lento. Yo empecé a publicar en el año 54, saquen ustedes la cuenta, cincuenta y tantos años de carrera de publicar y Mafalda fueron solo diez años, es una pequeña parte de toda mi producción. No es que uno se vuelve una celebridad, pero ante una prueba de afecto tan numerosa como esta uno dice ¡bueno! Fue una cuestión que se fue dando de a pocos, creo que a partir de los años 68, 69 que empezaron a aparecer los libros publicados. La gente empezó a recortar las páginas que yo publicaba. A alguien se le ocurrió que ya que la gente recortaba esas páginas se empezara a hacer libros con esos dibujos. Y a partir de allí uno fue extendiéndose en el campo de acción, primero fueron Uruguay y Venezuela en América Latina y luego se fueron sumándose todos los demás, y así de a poquitos.

El método de trabajo: Mi manera de trabajar era siempre leer los diarios y escuchar las noticias y comentar en mis dibujos lo que yo veía que le interesaba a la gente, que preocupaba a la gente, que canciones se ponían de moda, de que hablaban estas canciones, para ver qué temas le gustaban al público o no le gustaban sino que interpretaban las rabias que ellos pudieran tener o las preocupaciones y un poco siguiendo esa veta. Si uno solo tampoco hace nada, si no es por los lectores tampoco. También al principio cuando yo empecé a publicar me llegaban cartas contándome los errores que yo había cometido en mis dibujos, uno aprende mucho de su público. Cuando se reciben cartas de lectores que señalan errores, uno se da cuenta que antes de dibujar algo se tiene que documentar muy bien de qué es lo que va a lanzar. Hubo un dibujante en Argentina, gran amigo, Oski que me enseño muchísimo sobre la metodología de cómo se debe trabajar, de la moral del trabajo, de cómo uno aunque el diario más pequeñito de provincias le encargara un dibujo, uno se lo debía de tomar como si fuera el New York Times que le estuviera encargando la primera pagina.

La formación: Yo estudie dos años en Bellas Artes cometiendo luego el error, error que comete uno a los 15, 16 años, de creerse que no, que para que uno tiene que aprenderse todas esas disciplinas clásicas, cuando total lo que yo quería era hacer dibujos de humor, para qué tener que aprender geometría del espacio, perspectiva, historia del arte, todo eso. Bueno fue una tontería, porque luego todo eso lo tuve que ir aprendiendo, mal y solo, cuando me lo pudieron haber enseñado muy bien. Tuve bastantes discusiones con chicos que me decían que después de Picasso y todo lo el que había hecho en la pintura rompiendo la figura humana, para que había que estudiar a Miguel Ángel. Si Picasso no hubiera estudiado a Miguel Ángel tampoco hubiera sabido donde romper la figura humana. El consejo cuando me dicen ¿qué le recomiendas a los jóvenes que quieren dedicarse a esto? Bueno, que estudien mucho, que vayan a museos, que vean todos los cuadros que puedan, que aprendan toda la historia que puedan, porque cuanto más se enriquece uno culturalmente mas puede darle al resto de la gente y mas goza de la vida y de su propio trabajo también.

El origen de la vocación: Yo me interese por el dibujo a los tres años. Tenía un tío que era dibujante y pintor y una noche que mis padres habían salido, tengo dos hermanos mayores que yo, éramos chiquitos, entonces vino este tío a cuidarnos, en una época en que no había televisión y él se puso a hacer unos dibujos a mis hermanos y a mí para entretenernos Esa noche para mí fue la revelación que de un lápiz pudiera salir, teniendo la habilidad de hacerlo, lo que uno quisiera, desde figuras humanas, paisajes, animales, plantas. El que sabe manejar un lápiz para dibujar y luego, me di cuenta mas más grande, para escribir también uno puede escribir o dibujar lo que se le dé la gana basta aprender a cultivarse, como para emplear ese instrumento para expresar lo que uno quiere expresar. Me quede maravillado viendo dibujar a mi tío, para mí fue una cosa extraordinaria. También se llamaba Joaquín y me crie bastante con él, vivíamos juntos en la misma casa y tuve acceso desde muy pequeño a todo lo que fue lápices, papel, colores, aunque con el color nunca me he llevado muy bien y después en la Argentina de esa época había muchas revistas de humor y que traían mucha información: crítica de cine, artículos periodísticos, ensayos, publicaban cuentos. No sé si eran muy baratas pero en mi casa se compraban cuatro o cinco de esas revistas y ahí veía dibujantes que yo admiraba muchísimo, que me influenciaron y me encaminaron para decir “bueno, yo quiero ser dibujante de humor”. Durante un periodo tuve la duda de ser dibujante de historieta seria o de humor pero bueno me incliné por la parte humorística y luego a los 18 años cayó en mis manos una revista francesa Paris Match donde había dibujantes franceses que hacían humor sin palabras y eso me sedujo mucho también. Entonces toda mi primera producción, antes de ir a recorrer las redacciones de Buenos Aires, fue de hacer mucho humor mudo sin palabras.

Los inicios como dibujante: Me fui a los 18 años a Buenos Aires a probar fortuna porque en mi provincia solo había uno o dos periódicos que publicaban historieta. Inicialmente no me fue muy bien, yo dibujaba mal, mi dibujo era muy pobre por este asunto de no haber seguido la carrera de Bellas Artes con seriedad. Los dibujantes a los que yo admiraba y vivían en Buenos Aires me dijeron: “que las ideas estaban bien, pero que los dibujos me faltaba mucho todavía”. Me volví a Mendoza, hice el servicio militar y volví a Buenos Aires otra vez, con un dibujo un poco mejor también y mi hermano me ayudo durante un tiempo hasta que empecé a publicar y me empezaron a llamar de otros lados. Cuando uno empieza le pagan poco, tuve que dibujar en muchísimas revistas de muy diverso tipo: femeninas, de televisión, de deportes. Eso me sirvió mucho. Era como para un joven médico estar en la guardia de un hospital.
Mafalda: Muchos años después me llamo un amigo dibujante. Me dijo que había una agencia de publicidad que para una campaña de electrodomésticos estaban buscando quien creara una familia tipo para hacer publicidad encubierta de estos electrodomésticos. Fui a la agencia...
(Continuará...)


miércoles 28 de octubre de 2009

Carl Barks y el Sueño Americano, parte 2


Por Mario Lucioni

El universo de Barks
Sin embargo aunque casi todos hemos leído sus historias, lo hemos hecho de niños y el recuerdo que de ellas hemos conservamos es el de una lectura infantil, siendo que la historieta posibilita una lectura adulta. Ya sea en sus cuentos mas sociológicos o a través de fabulas, Barks casi siempre recrea y refiere al mundo real. El despliega su universo en dos formatos. El de las historias de 10 páginas, pequeñas obras maestras de narrativa, en que se describen los conflictos de Donad en su vida cotidiana y las historias largas de aventuras, con Donald y los sobrinos y posteriormente Tío Rico, a la búsqueda de alguna civilización exótica.
En unas como en otras, Barks impone un dibujo cuidado, con un trabajo de plumilla (absolutamente diferenciable del más grueso trazo del pincel de la mayor parte de los artistas de la Disney) que tiende a resaltar las zonas luminosas por el contraste con netas manchas de tinta, pero efectuando la transición de unas y de otras mediante haces de líneas, que asumen también una función dramática, guiando la mirada.
En las historias cortas, este estilo sirve de soporte a una planificación sumamente personal, graduada en precisos matices de perspectiva y de diferencia entre planos de conjunto; que no debe nada ni a la radical planificación del cine ni a aquella congelada historieta de humor y que sirve para tratar con suave ironía el drama grupal del pato (que vive en un mundo de perros), y la intima relación de este drama con su entorno. En historias que ven al pato en el intenso de trabajar, arreglar un utensilio o dominar una circunstancia cualquiera de la vida, lo que se pone de de manifiesto es la presión que la compulsión al éxito de la sociedad americana causa en un individuo a quien ha otorgado el deseo pero no el poder. Si se leen seguidas estas historias del Pato Donald se tiene el espectáculo de la humillación, hasta el cansancio de las expectativas de este ciudadano medio, pisoteadas por una serie cerrada de casualidades, perfectamente lógicas dentro de la mecánica de la serie. Así en el destructivo episodio “Omelette” de 1952, cuando Donald se aboca a criar gallinas para vender huevos, las plumas que acumula en su granja en lo alto de la montaña llevan al pueblo a creer que se acercan las primeras nevadas por lo que echan brea a los techos de sus casas. Al primer viento el pueblo queda embreado y emplumado. Luego al acumular los huevos esperando que suban de precio para recuperar su dinero estos se precipitan sobre el pueblo, inundándolo de huevo. Heroicamente el alcalde decide quemar el pueblo para sacar el huevo como tortilla; por lo que a partir de allí la población cambiara su nombre original de Valle Hermoso por Omelette. O como aquella otra historia en que Donald, trabajando de cartero en un día con tormentas de nieve, tiene la tentación de ir a su casa a descansar; la estatua del cartero desconocido lo avergüenza y decide cumplir con su deber. Sin embargo, tras mucho sufrimiento no logra recuperar una carta que le arrebata el viento, dirigida por Glad con Suerte a Daisy, su propia novia. Satisfecho de haber hecho todo lo posible pero también de haber perdido esa antipática carta, Donald va donde Daisy. Pero no más entrar, llegan los sobrinos con la carta, y Daisy emocionada llama a Glad para agradecérsela ante los cual Donald hace mutis. Para mayor palo, mas allá se encuentra con los sobrinos que han ganado una camionada de medallas al merito. No solamente le ha ido mal, sino que el sacrificio (del que debiera sacar una moraleja) se ha revelado inútil y hasta perjudicial. En esta como en otras historias, especialmente las navideñas, Barks duda que los esfuerzos conduzcan a los objetivos y que los premios recompensen las buenas acciones, lo que acentúa a la espantosa vida de inestabilidad que es la vida del Pato Donald.

El fracaso del mito americano
El Pato Donald de Barks (no el de otros dibujantes) es pues, el fracaso del mito americano del self made man, el hombre de éxito que se hace a si mismo. El persigue el éxito casi con angustia existencial, pero el suceso, estructural y narrativamente le esta negado. Mientras él es percibido como el más normal, el tipo “medio” del grupo, los otros personajes de la serie son raros y obsesivos y por ello, triunfantes en el medio social o al menos en sus propias expectativas: Tío Rico (Uncle Scrooge, creado en 1947) cuya desviada relación con el dinero le otorga fuerza y seguridad; Glad con Suerte (Gladstone Gander), igualmente desprovisto de necesidades comunes, flojo militante pero con la vida resuelta por una suerte inverosímil y antipática; Giro Sintornillos abocado a inventar necesidades que luego requieran de sus inventos, en un círculo vicioso.
La aventura
Un poco aparte están los sobrinos que en ocasiones logran sus propios éxitos como ente colectivo y en ocasiones asumen el fracaso del tío, con el que comparten la pasión por el viaje y lo exótico que airea la serie. La epicidad de estas aventuras se expresa en amplias panorámicas de paisajes arenosos, de selvas salvajes o mares encrespados ante los que el ciudadano medio desaparece para quedar enfrentado mas directamente a su condición humana. Estas historias largas como la de Perdidos en los andes (1949) con la anécdota de los huevos cuadrados o la de Tralla La (1953) acerca del valle en que no era conocido el dinero, pueden ser leídos, desde puntos de vita muy distintos, como fabulas sobre la civilización y la cultura.
Caracterización, paisaje, drama y comedia, ideas por arriba y por debajo y un magnífico espectáculo visual específicamente historietistico terminaron cuando Barks, harto de las limitaciones que la casa editora de los chistes imponía a su trabajo, decidió terminar su obra. Entre sus últimas historias hubo varias de gran poesía, en la que los “malos” actuaban movidos por el deseo de mantener una situación al que le tenían cariño: el viejo oeste contra el intento de urbanización, en un caso y el trabajo artístico de la reproducción de una catedral hecha con monedas que los peregrinos tiraban a la fuente. Hermoso final para una obra tan rica, tan enmarcada en la cultura masiva, tan llena de personajes entrañables y de irónicos mitos contemporáneos.

jueves 22 de octubre de 2009

Carl Barks y el Sueño Americano, parte 1



A diez años de la muerte del genial Carl Barks, hemos decidido rescatar como homenaje a este ilustre creador un artículo publicado en 1990 por el investigador y critico Mario Lucioni, el mayor estudioso de la historieta que el Perú ha producido.

Trabajando en la sombra durante veinte años, el mejor dibujante del Pato Donald, ideo una obra maestra en la historieta: Tío Rico Mc Pato, que está muy lejos de ser una glorificación del capitalismo o un elogio del dinero, y que recién ha empezado a revalorizarse.

Por Mario Lucioni
La mayor parte de nosotros ha leído alguna historieta escrita y dibujada por él, pero sin saberlo. Claro, es él quien desarrollo durante veinticinco años las historietas del Pato Donald, quien invento a Tío Rico, los Chicos Malos, Giro Sintornillos, La Bruja Amelia, al antipático de Glad con Suerte, pero sin firmar ninguno de los 600 episodios que ideo entre 1942 y 1967, que aparecieron siempre bajo el logo de Walt Disney. Su nombre se hizo popular solo a partir de esa fecha.

El Arte escondido
Carl Barks, nacido en Oregón (Estados Unidos) en 1901, ilustra el caso del arte en la comunicación masiva. En la industria que busca ofrecer objetos culturales de entretenimiento vendibles a la mayor cantidad de gente posible, han surgido artes específicos como la historieta o el cine, con sus técnicas de expresión propias y explorando nuevas materias narrativas: imágenes, sonidos, tinta china, luz etc. Y lo que estaba concebido como negocio atraía además de aventuraros de diverso calibre a artistas interesados en trabajar esas materias nuevas Ellos han producido muchas obras maestras escondidas en medios plebeyos, que no por su inteligencia narrativa y visual han sido menos negocio.
La crítica, por lo general, ha sido sumamente miope para reconocer el arte cuando estaba bajo formatos que no conocía, cuando asumía relajadamente el realismo psicológico predominante, cuando se enfrentaba aun sentido de humor irreverente. Pero esta indiferencia de la crítica, en el caso de la historieta, hizo que sus mejores cultores realizaran un trabajo libre y genuino, independiente de las modas o expectativas cultas.
En su historieta del Pato Donald, Carl Barks fue construyendo una alegoría sobre Estados Unidos, que a través de la ironía de los diálogos, y de la mecánica perfectamente aceitada entre personajes y casualidades se revelaba como el fracaso del sueño americano.
El hombre pato
Aunque aficionado al dibujo desde siempre, al comienzo trabajo como leñador, carpintero, vaquero, en la industria del metal y en muchas otras ocupaciones, en ninguna de las cuales le fue bien. Solo en los años treinta empezó a considerar seriamente dedicarse al dibujo humorístico. Colaboro en pequeñas publicaciones sarticas y en 1935 envío a Disney un dibujo, que causo interés en la empresa por lo que fue contratado como aprendiz en el taller de dibujos animados. Luego fue promovido al área en que se inventaban los gags. Por esa época, el éxito de un corto de animación protagonizado por el Pato Donald hizo surgir en la empresa el interés de hacer un largometraje de animación con este personaje. Por la presión y la rutina del trabajo de estudio, Barks decidió orientarse a este nuevo campo, dibujando historias cortas todos los meses y varias historias largas, en las que fue cambiando la inicial formulación del personaje del Pato Donald de los dibujos animados.
Del anarquismo a la mediocridad
Hasta la entrada de Barks en la historieta, Donald había sido un rebelde, mataperro, un gruñón infantil y con mala suerte.
Un largo proyecto organizado por Barks y Jack Hanna y titulado provisionalmente Donald Duck finds Pirate Gold (Donald encuentra el tesoro del pirata) estando ya terminados los bocetos fue archivado por el espectacular éxito de “Blancanieves” y “Pinocho“. Para aprovechar el trabajo hecho, se realizo una historieta de 64 páginas con el mismo título, que apareció como un número especial de la serie Four color que cada número traía a un personaje distinto en 1942. A la historieta le fue bien.
El pato era sobretodo un contrapunto al carácter optimista y equilibrado de Mickey Mouse. A partir de 1943, Barks lo dota con una personalidad más matizada, convirtiéndolo en el retrato del sufrido ciudadano medio, agobiado por la falta de dinero, la educación de sus sobrinos y la persecución inútil de proyectos de éxito. A semejanza de Barks que iniciaba una carrera de historietista a los 41 años, el Pato Donald era un constante fracaso y no conservaba ningún empleo más de un episodio. En ese sentido, el Pato Donald como quintaescencia del “gris ciudadano suburbano” (Adolph) es una creación de Barks.
(Continuará...)